Una Octava multitudinaria

Las altas temperaturas y los días de fiesta, ya pesaban bastante. A pesar de todo, mayores y niños acudieron ayer a la Iglesia de San Lorenzo para celebrar la Octava de San Fermín, último acto religioso de las fiestas de este año.

Al compás de tambores y txistus la Comparsa de gigantes y cabezudos acompañó a los concejales del Ayuntamiento, encabezados por el alcalde Enrique Maya, desde la Plaza Consistorial hasta la capilla del santo.

Así, en lo que fue un acto multitudinario, los concejales vistieron sus mejores galas y ocuparon las primeras filas de la Capilla de San Fermín mientras que el resto de la iglesia se teñía de blanco y rojo.

El ambiente festivo de la calle contrastaba con la actitud tranquila y expectante de los asistentes a la misa que se celebraba ya en 1689.

A ritmo de abanico para combatir el calor, se abrió la ceremonia con unas palabras de agradecimiento. Javier Leoz, párroco de Peralta y Delegado episcopal para la religiosidad popular, fue el encargado de oficiar la misa de la Octava de San Fermín. Junto a él, Aurelio Sagaseta, Maestro de Capilla.

La ceremonia estuvo, en todo momento, acompañada por la Capilla de música de la Catedral de Pamplona que consiguió crear un momento mágico y armonioso entre cánticos y órgano.

Durante el acto, el párroco hizo hincapié en que la misa tenía como objetivo dejar todo lo malo de estos Sanfermines atrás y tener en mente solo lo bueno. Además, quiso recordar que los fuegos artificiales, las noches sin dormir, la Comparsa de gigantes y cabezudos y La Pamplonesa, entre otros, eran elementos más secundarios de las fiestas ya que el primero y principal era hacer honor a San Fermín, co-patrón de Navarra.

De igual manera, el parroco envió su apoyo a todas las personas que no han podido disfrutar de las fiestas y, haciendo referencia al encierro del pasado sábado, mostró su comprensión con los afectados.

Además, Javier Leoz también tuvo palabras de recuerdo para Miguel Ángel Blanco en el 16º aniversario de su asesinato a manos de ETA.

La misa de la Octava de San Fermín, que ya tiene una larga tradición, puso punto y final a los actos religiosos que se celebran durante las fiestas. Tras la ceremonia, la Comparsa de Gigantes y la banda de La Pamplonesa acompañó a los concejales de vuelta al Ayuntamiento de Pamplona entre bailes y cánticos.

Publicado en Diario de Noticias el 15 de julio de 2013


Texto: Oskar Montero
Fotografías: Amaia Lacunza

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