Zabaldika y su albergue parroquial

Zabaldika es uno de los 26 pueblos que se escalonan a lo largo del Valle de Esteribar. Está situado a 10  kilómetros de Pamplona y a 37 de Orreaga-Roncesvalles. Su población comprende actualmente 30 vecinos que componen  varias familias y una comunidad de religiosas del Sagrado Corazón.

El pueblo se divide en dos barrios separados por la carretera y está en pleno Camino de Santiago. Las casas son de sillería; con sus portales  de arco de medio punto representan la arquitectura típica de los siglos XVII y XVIII.

Este año pasado se inauguró en esta localidad el albergue parroquial para acoger a los peregrinos que caminan hacia Compostela y al frente del mismo se encuentran cuatro religiosas Hermanas del Sagrado Corazón que llegaron al pueblo en el 2008.DSC_0219

La pequeña comunidad de acogida está formada por Marisol Soler, de Pamplona, con muchos años de servicio internacional en España y en Roma; Mariasun Escauriaza, de Guecho en Vizcaya con 14 años en Suecia; Tere Cortés de Lérida pero con 40 años en Pamplona y Carmenchu Azcárraga, de Valencia, con 28 anos en el Tchad.

Ante la llamada de la Iglesia Diocesana a abrir las iglesias parroquiales para que fuesen visitadas por los peregrinos que caminan hacia Santiago de Compostela las religiosas no dudaron en responder e inmediatamente se pusieron en contacto con el párroco Ricardo Noain y contando con el apoyo de los responsables diocesanos y en concreto el Delegado Episcopal para el Camino de Santiago, Cesar González Purroy, se pusieron manos a la obra y centraron su trabajo apostólico en la acogida a los peregrinos con el lema: “Una pausa en el Camino”. Las religiosas cuentan siempre con el apoyo de los Hospitaleros.

“Nuestra experiencia, comentan las Hermanas, ha sido preciosa desde el principio, facilitando el silencio, la contemplación y el poner nombre a lo que los peregrinos están viviendo en su camino, el de Santiago y el de la vida,  simplemente por nuestra cercanía, acogida y escucha.

En su corta andadura han sido ya más de mil los peregrinos que han pasado por el albergue parroquial y son las mismas Religiosas las que afirman que esta experiencia les está aportando a ellas mucho más de lo que ellas han dado y es así que para la Comunidad acogedora como para los peregrinos que se acercan al albergue, comentaban, “el Camino te invita a contemplar, dejarte sorprender, acoger, interiorizar, parar, callar, escuchar, admirar y bendecir a la naturaleza, a nuestros compañeros de camino, a nosotros mismos, a Dios”.

Las Hermanas acogen en su casa también a diferentes grupos que buscan silencio, reflexión y oración en un singular marco natural.

 

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