Misionero en las Galias

Cumplidos los treinta años, Fermín dejó su patria para evangelizar las tierras de la vecina Galia. Tras pasar los Pirineos, se adentró en la región de Aquitania para predicar la fe cristiana dirigiéndose a la ciudad de Agen, donde el paganismo era floreciente. Allí conoció al presbítero Eustaquio con quien, durante varios días, instruyó al pueblo en las sagradas Escrituras y fortaleció su fe enseñándoles las verdades cristianas.

De Agen se dirigió a Alvernia, en cuya capital, Clermont-Ferrand, permaneció largos meses, acercando a Cristo a gran parte de sus habitantes, destacando la conversión de los jueces Arcadio y Rómulo tras discutir públicamente sobre los ídolos paganos.

Continuó su viaje misionero, predicando esta vez en Anjou, donde ayudó durante tres años al obispo de esta sede, Auxilio, convirtiendo a la mayor parte de los paganos de la provincia.

No contento con esta trayectoria de éxitos misioneros, buscó el misionero navarro la dificultad, el riesgo e, incluso, el martirio. Habiéndose enterado de que Valerio, gobernador de los belovacos, perseguía a los cristianos y los martirizaba, se dirigió a la ciudad de Beavais, capital de esa región, con entusiasmo y gozo, dispuesto a padecer por Cristo. Nada más llegar, inició su apostolado convirtiendo a los paganos y confirmando en la fe a los cristianos perseguidos. Viendo su éxito y el daño que hacía a los dioses locales, Valerio lo mandó encerrar cargado de cadenas ordenando que lo azotaran repetida y cruelmente. No dejó de anunciar el evangelio día y noche en las nuevas circunstancias, convirtiendo a muchos prisioneros e, incluso, a los carceleros. Muerto Valerio en una revuelta militar y fallecido su sucesor Sergio por una infección, corrieron los cristianos a las mazmorras para liberar a Fermín y que reiniciara, así, su predicación pública.

Finalmente marchó a Amiens -conocida en aquel tiempo como Samaroviba o Ambicum-, capital de la región de la Picardía, donde tras una intensa actividad apostólica sufrió el martirio, tal y como ahora vamos a narrar.